martes, 23 de julio de 2013

Capítulo 12 ~ With you or Without you ~

Sin duda, iba directo a mi casa, como la otra vez. Adam iba acompañado de alguien, un chico alto, bastante fuerte, pelo corto, castaño.
Tenía cogida la mano de James mientras observaba a Adam. Estaba más asustada que nunca. Decidí llamar a Cloe para alertarla.

-Cloe, Adam ha vuelto... Susurré

-¿QUÉ? ¡DÓNDE ESTÁ!

-En... casa... si tienes intención de venir, procura que no te vea... lleva una pistola en mano...

Al parecer, Cloe colgó.
James y yo nos acercamos más hasta Adam, escondiéndonos entre los coches. Pude acordarme de que Ali estaba ahi dentro... ¿Y si le hacía algo como la otra vez que murió Aurora?... No me lo quiero ni imaginar.

-James, no aguanto más. Iré con Adam para saber que quiere de mí...

Como le dije a él, no aguantaba más. Quería acabar con todo esto, quería tenerme en sus manos, y lo iba a conseguir, me iba a entregar a él...

-No lo hagas...

Él se aferró a mí, apretando sus labios contra los míos. Al abrir mi boca, pude notar como su lengua entraba en contacto con la mía. Me despegué de él, había tomado esa decisión. Entregarme a Adam...
Me cogió de la cintura, impidiendo mi salida, juntando nuestros cuerpos. Yo, como hice antes, mantuve distancia con él. Mientras conseguía alejarme, de él, dejando distancia entre nosotros, pude notar una brisa que me llevaba el pelo hacia atrás dejando al descubierto mis hombros.

Quedaba poco para que me encontrara a Adam. Justo, noté a alguien que me tiraba de la muñeca, era James. Me había seguido...

-James, vete... Volveré viva, tranquilo. Te quiero.

Me acerqué a él haciendo forzadamente un corto beso. Oí sus últimas palabras antes de entrar a mi casa...

-Iré a buscarte, aunque sea lo último que haga, lo eres todo para mí, Celia...

Después de esas hermosas palabras, entré por esa puerta. Ahí estaba Adam, sentado en el sofá, con su amigo.

-Sabía que vendrías, preciosa...

Me cogió de la barbilla y me forzó a darle un beso... Me retiré enseguida. Mantuve distancia de él. Estábamos a poca distancia uno del otro, como habíamos estado en los viejos tiempos.

*FLASHBACK*

-Siempre estaremos juntos ¿Vale mi niña? Prométemelo - pronunciaba Adam.

-¿Contigo? siempre. Lo prometo.

*FIN DEL FLASHBACK*

Estaba asustada durante su presencia, y pensar que le prometí un para siempre, y ese para siempre duró una semana...

-Mario, puedes irte, ya hablamos luego - ordenó Adam.

Yo estaba seria, él iba dando vueltas circulares al rededor mía. Había silencio, hasta que unas palabras salieron de su boca grávemente.

-Te he echado de menos, amor

Él seguía dando vueltas, cada vez me ponía más nerviosa. Antes de que saliera Mario, su amigo del pelo castaño. Noté que tenía la pistola en la mano, y ahora iba escondiéndola poco a poco en su bolsillo.

-¿Qué quieres de mí? - dije sin pensar. Quería saber la respuesta...

Adam pasó de mí, pero fue acercándose lentamente, como solía hacer siempre para intimidarme. Yo me eché un paso hacia atrás, no quería estar muy cerca de él. Siguió acercándose, pero no pude alejarme más, estaba contra en una esquina... Adam puso las manos en mis hombros, uno en cada, fue bajando las manos delicadamente hasta mi pecho. No quería que gente como él me tocara... le retiré las manos enseguida.
Él hizo una carcajada al ver como me ponía de nerviosa.
Se quedó mirando esa parte bastante tiempo, al ver como subían y bajaban por mi respiramiento. Al final, me contestó.

-En realidad, no quiero hacerte daño... Quiero que seas mía. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario