-Te queda muy sexy - dijo dando pasos hacia mí.
Tocó mis costados y me miró fijamente.
-Se me ve casi el trasero.
-No pasa nada, solo estoy yo.
Miré fijamente sus ojos claros aunque, retiré mi mirada rápidamente. No era el típico chico malo que estaba en el instituto. Era diferente, era sensible. Conmigo se comportaba diferente.
-Tengo hambre - dije para romper ese silencio tan incómodo.
-Vamos a la cocina.
La tormenta seguía igual hasta que se fue la luz. Quedé por un momento parada en el pasillo, aún no habíamos llegado a la cocina.
-¡ZAYN! - grité - ¿¡DONDE ESTÁS?!
Noté una mano cálida tocar la mía, nuestros dedos se entrelazaron al mismo ritmo que este me abrazaba.
-Tengo miedo - susurré a su oído.
-Todo saldrá bien pequeña.
Comencé a notar como Zayn se movía, haciendo que siguiera sus pasos. Soltó mi mano por un momento y encendió una velita que colocó encima de la mesa de la cocina. Nuestros dedos fueron entrelazados en pocos segundos, haciendo que sonriera; cosa que ocultaba la oscuridad.
-En estas condiciones, solo puedo prepararte un bocadillo... - dijo nervioso.
-No pasa nada, hiciste mucho por mí, tendré que recompersártelo.
-No hace falta. No me gusta verte sufrir - concluyó dejando un corto beso en mi mano.
Soltó mi mano por segunda vez y vi su sombra dirigirse hacia la encimiera. Al cabo de poco tiempo, dos bocadillos de jamón estaban servidos encima de la mesa donde estaba colocada la pequeña vela que iluminaba una diminuta parte de la cocina.
Zayn me retaró un poco la silla para que me sentara. Se sentó en la suya y comenzó a reír sin motivo.
-¿Qué pasa? - dije.
-Parece una cita - rió.
Quedé callada y pegué otro mordisco. Estuve en silencio hasta que me lo acabé todo. Me levanté de la silla y salí de la cocina sigilosamente y sin decir nada a Malik. Paseaba por los oscuros pasillos de la casa de Zayn, no veía nada. Me iba guiando gracias a la pared.
-¡LU! ¡DÓNDE ESTÁS! ¡LU! - gritaba el moreno.
Ignoraba sus gritos. No podía verme, la oscuridad me protegía, podía hacer lo que quisiera. Llegué hasta su habitación y me arrinconé en una esquina. Me escurrí hasta tocar el suelo. Mis brazos rodeaban mis piernas mientras mi cabeza tocaba mis rodillas. Lágrimas nacían en mis ojos y caían desconsoladamente hasta acabar en el suelo. Seguía sufriendo, tenía miedo de quedarme huérfana.
Directioner and mixer♥ Bueno, aquí voy dejando unas cuantas novelas escritas por mí, espero que os gusten. Hago esto porque de mayor, me gustaría dedicarme a la escritura y bueno, es un buen comienzo, empezando a escribir alguna que otra novela y publicándola para saber la opinión de los lectores:3
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario