viernes, 9 de agosto de 2013

Capítulo 16 ~ I can't love you ~ (Niall & Lu)

~ Narra Lu ~

-Haré mi bolsa... Te quedarás sola en esta casa un poco más de un día. No se te ocurra hacer nada, confío en ti pequeña Lu.

-Puedes confiar en mí.

Dicho esto, mi tía fue a la cocina a preparar la comida. Yo me quedé tumbada mirando la tele mientras acababa. Me hizo macarrones, hacía mucho que no comía.
Las dos nos sentamos a comer, ella acabó antes que yo y fue rápido a preparar su bolsa para después irse a casa de sus padres.
Tardé en acabar ya que casi no tenía apetito aunque hice un esfuerzo por comérmelos, ya que eran macarrones, mi plato favorito. Mientras recogía la mesa, vi a mi tía dirigiéndose hacia mí con una gran bolsa.

-Adiós pequeña.

Le besé la mejilla y la abracé.

-Te quiero - le susurré al oído.

-Y yo pequeña Lu.

Después ella agarró su bolsa que había dejado en el suelo y se fue por la puerta, dejándome sola. Una menor no podía vivir sola pero solo serían dos días sin ella; sería divertido.

-¡LIBERTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAD! - grité dando saltos y brincos por toda la casa. Parecía tonta, ya que saltar no podía mucho debido a mi pie. ¿Estaba loca? Sí, demasiado.

Justo entró mi tía otra vez, al parecer se había dejado algo. Me pilló gritando.

-¿Se puede saber que hacías?

-Nada, solo practicaba pasos de baile...

-Con muletas será difícil - suspiró.

Agarró una rosa y se fue. Ahí si que me quedé sola al fin. Ahora que lo pienso... ¿Que podía hacer?. Salí al pequeño jardín que teníamos y regué las plantas por primera vez, ya que de ese trabajo se encargaba mi tía. Le di de comer al canario y me tumbé en una hamaca que había en el jardín. Al cabo de poco después subí  a mi habitación para llamar a Amy, que viniera pero por desgracia estaba ocupada...Me era difícil caminar, lo que con el tiempo ya había cogido práctica. A veces, dejaba las muletas a un lado y comenzaba a saltar con una pierna.
Bajé las escaleras y me tumbé en el sofá, encendí la tele y me relajé un poco. No dejaba de vibrarme el móvil, muchas llamadas de Niall aparecían en mi pantalla, cinco seguidas. Me quedé dormida, hice la siesta algo raro en mí pero que últimamente me había acostumbrado a hacer. Eran las ocho y ya tenía un poco de apetito.

~ Narra Niall ~
Lágrimas caían por mis ojos, Lu no me cogía el teléfono. Desde que hablé con ella por teléfono ayer no he vuelto a saber nada de ella, ¿Qué le pasa conmigo? ¿Abré hecho algo mal? Necesitaba verla.
Al ver que se hacía tarde decidí seguir intentándolo mañana.

Todos los chicos estaban preocupados, sí, pero no tanto como yo. Lu era mi vida, era la primera vez que sentía esto por alguien, lo otro solo eran amores de dos semanas o tres, un mes y medio como mucho. Con Lu me sentía diferente, su sonrisa me enamoraba y su mirada hacía que me derritiese.
La amo más que ayer pero menos que mañana.

~ Narra Lu ~

Me preparé un bocadillo de jamón y queso; me lo llevé al sofá, quería poner mi pierna estirada ya que la había forzado un poco el día de hoy. Miré el móvil que tenía encima de la mesa que había en el salón, pude ver como ya no había llamadas de Niall, había dejado de llamarme. Su última llamada fue a las 19:47 P.M. y eran las 20:30 P.M.

Dejé el plato al lado del móvil apagué la tele y me quedé dormida en un momento, los últimos días estaba más cansada.

~ Al día siguiente ~

Una llamada interrumpió mi descanso, era mi tía. Lo cogí sin dudárlo.

-Hola pequeña, buenos días, mañana por la mañana estaré en casa - dijo mi tía Abby.
 
-Vale tía, mañana nos vemos, te quiero.

Colgué. La verdad, no tenía ganas de hablar con nadie, solo me apetecía quedarme en casa o ir a la playa, cosa que no podía porque llevaba la escayola... Miré la hora en el móvil, ya eran las doce y media, había dormido mucho, algo muy corriente en mí.
En vez de prepararme el desayuno intenté hacer la comida pero no se me daba muy bien así que decidí pedir una pizza pequeña.
Al rato, estuvieron aquí, yo pagué con algunos de mis ahorros. El repartidor intentó ligar conmigo pero no le dejé ya que cerré la puerta en sus narices, tenía a Niall, ¿Para qué quería a alguien más?
Aunque no podía verle, le amaba igualmente.

Eran las cuatro y media, acabé de comer a las tres, no sabía que hacer ¿Dormir otra vez? No...
Quería que me quitaran la escayola, quiero caminar, correr, saltar...
Tocaron el timbre, agarré mis muletas y me dirigí hacia la puerta. Las dejé apoyafas en la pared y abrí la puerta a la pata coja. Mis ojos se abrieron como platos.

-¿Qué haces aquí, Niall?

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