jueves, 29 de agosto de 2013

Capítulo 10 - ¿Por qué tienes ropa de mujer?

Otra vez esa canción, Kiss you. No podía cogerlo aquí en medio, se mojaría... Mi chaqueta fue estirada para tapar el celular. Miré la pantalla donde ponía "número desconocido", igualmente, lo cogí, tal vez sería importante.

-¿Sí? - dije con nerviosismo.

-¿Enana? ¿Estás bien?

¿Cuál era esa voz? Me sonaba. Sí, ya sabía quién era, la única persona que me llamaba enana, era él, estaba claro.

-Sí, bueno..., sí... ¿Tú? - contesté con lágrimas en los ojos.

-Preocupado por si te iba a pasar algo - comentó Liam el misterioso número desconocido.

-¿Cómo me va a pasar algo? - dije nerviosa - ¿Por qué me llamaste desde un número desconocido?

-No... lo tengo en número privado... ups... sí... perdón... - quedamos en silencio aunque, se oía su respiración, no muy agitada - bueno enana, pasa bien la noche, te quiero.

-Vale, tú también, y yo.

Liam colgó. Guardé mi móvil en el bolsillo otra vez. La lluvia caía cada vez con más fuerza e iba empapando mi cazadora al igual que mi cuerpo. Prefería no decirle nada a Liam sobre mis padres, no quería que él se preocupara. Conociéndole, habría venido al puerto sin pensarselo dos veces para estar a mi lado, como ahora está Zayn, del que estoy fuertemente abrazada.

-Mañana por la mañana volvemos, vamos a mi casa, cada vez hay más lluvia - dijo Zayn empapado.

Se levantó. Me agarró la mano y me llevó hacia su moto, claramente mojada al igual que nosotros dos. Cogeríamos un resfriado pero me da igual, ahora solo quiero asegurarme que mis padres estan vivos, que no les ha pasado nada y que van a volver.
Eran las nueve de la noche cuando estábamos de camino hacia casa de Zayn. Mis brazos rodeaban su pecho y mi cabeza observaba como pasábamos el puerto, lleno de barcos que estaban siendo empapados. Lágrimas caían desconsoladamente por mis mejillas cosa que no era visible ya que las gotas de agua lo disimulaban. No podía estar peor, sin mis padres y mi hermana menor no podía vivir, eran personas imprescindibles en mi vida.

Minutos después, ya nos encontrábamos en casa, los dos mojados de cabeza a los pies. Zayn estaba frente al espejo colocando su pelo.

-Está mojado - reí.

-Qué inteligente.

-Me lo dicen mucho - dice con aires de superioridad.

-No me extraña. Ven.

Tiró de mi hacia su habitación. De su armario sacó un camisón de mujer, me lo tiró a lo que yo lo cogí. Le miré extrañada. ¿Por qué tenía ropa de mujer? Este chico me asustaba...

-¿Por qué tienes ropa de chica? - dije mordiéndome el labio nerviosa.

-Es de mi hermana, se lo cogí y me lo quedé. Sigue oliendo a ella.

Miré el camisón y lo acerqué a mis fosas nasales. Olía a perfume de mujer.

-Si me lo pongo yo, olerá a mí.

-No pasa nada, póntelo.

-Date la vuelta, porfavor.

Obedeció y dio media vuelta. Comencé a estirar mi sudadera hacia arriba, seguidamente me desabroché el sujetador, mis zapatos fueron retirados de mis pies y mis pantalones fueron desabrochados rápidamente. Quedé solamente con la ropa interior inferior. Toda mi ropa se encontraba encima de ese sillón.
Comencé a pasarme el camisón, me llegaba centímetros más abajo que mis nalgas, genial, se me iba a ver casi el culo delante de Malik, todo genial.

-Ya - avisé.

Este volvió a dar la media vuelta para quedarse en la posición inicial. Sus ojos exploraron todo mi cuerpo, de arriba a abajo y de abajo a arriba.

-Te queda muy sexy - dijo dando pasos hacia mí.

Tocó mis costados y me miró fijamente.

-Se me ve casi el trasero.

-No pasa nada, solo estoy yo.


12 comentarios: